| Molinos en la Meseta |
-Che, vos que siempre andas por allá –y señaló muy vagamente con la cabeza cualquier punto de la meseta- ¿por casualidad no lo viste al "yoyega" ese que lo medía y le sacaba fotos al Truncado…?
Siempre suponemos que las montañas están ahí para entorpecernos el paso hacia el otro lado... A veces, no es así.
| Molinos en la Meseta |
Esa noche de fines de agosto, cuando salimos del Café Literario del pueblo, ya había dejado de nevar y el viento del oeste arrastraba restos de nubes, que ocultaban de a ratos la luna llena. No hacía frío en Pico Truncado y decidimos caminar las tres cuadras que nos separaban hasta la casa de Aurora, donde sabíamos que nos esperaban las delicias de un bar muy bien surtido.